Selladores dentales: técnica y recomendaciones

Los selladores dentales son una herramienta importante en la prevención de caries en los dientes posteriores. Estos selladores son una capa protectora que se aplica en las superficies oclusales de los molares y premolares, donde las fisuras y surcos son más profundos y difíciles de limpiar. En este artículo, te explicaré la técnica adecuada para aplicar selladores dentales y te daré algunas recomendaciones para obtener los mejores resultados.

Preparación del campo operatorio

Aislamiento del campo operatorio

Antes de comenzar el procedimiento, es importante aislar el campo operatorio para evitar la contaminación de saliva y otros fluidos. Para ello, se utiliza un dique de goma o un rollo de algodón para mantener seca la zona a tratar.

Limpieza de la superficie oclusal

Una vez aislado el campo operatorio, se procede a limpiar la superficie oclusal del diente con una solución de agua y jabón. Esto ayudará a eliminar cualquier residuo de alimentos o placa bacteriana que pueda interferir con la adhesión del sellador.

Lavado y secado con jeringa de aire seco

Después de la limpieza, se utiliza una jeringa de aire seco para lavar y secar la superficie oclusal. El aire a presión ayudará a eliminar cualquier humedad residual y asegurará una superficie seca para la aplicación del sellador.

Aplicación del ácido

Una vez que la superficie oclusal está seca, se aplica ácido fosfórico al 37% en la superficie del diente durante 20 segundos. El ácido ayudará a crear una superficie rugosa en el esmalte dental, lo que facilitará la adhesión del sellador.

Aplicación del sellador

Lavado del ácido y secado

Después de la aplicación del ácido, se enjuaga la superficie con agua y se seca nuevamente con la jeringa de aire seco. Es importante asegurarse de que no queden residuos de ácido en el diente antes de aplicar el sellador.

Te interesa  Conservación de los dientes temporales: recomendaciones clave

Aplicar el sellador en todos los surcos y fisuras

Una vez que la superficie está seca, se aplica el sellador en todos los surcos y fisuras del diente. Se utiliza un pincel o una jeringa para asegurarse de que el sellador cubra completamente todas las áreas susceptibles a la caries.

Polimerización con la lámpara de luz halógena

Una vez aplicado el sellador, se utiliza una lámpara de luz halógena para polimerizar el sellador. La luz activa los componentes del sellador y ayuda a que se adhiera firmemente al diente. Se recomienda seguir las instrucciones del fabricante para el tiempo de polimerización adecuado.

Evaluación del sellador

Después de la polimerización, se evalúa el sellador para asegurarse de que esté correctamente aplicado y adherido al diente. Se revisa visualmente y se verifica que no haya burbujas de aire o áreas sin sellador. En caso de encontrar alguna irregularidad, se puede realizar una corrección antes de finalizar el procedimiento.

Finalización del procedimiento

Retirar el aislamiento

Una vez que se ha evaluado el sellador, se retira el aislamiento del campo operatorio. Se retira el dique de goma o el rollo de algodón con cuidado para no dañar el sellador recién aplicado.

Comprobar la oclusión

Por último, se verifica la oclusión del diente sellado para asegurarse de que no haya interferencias en la mordida. Se realiza una mordida suave y se comprueba que el sellador no interfiera con la oclusión normal del paciente.

La técnica adecuada para aplicar selladores dentales incluye la preparación del campo operatorio, la aplicación del ácido, la aplicación del sellador y la evaluación final. Siguiendo estos pasos y las recomendaciones del fabricante, se puede lograr una aplicación exitosa de selladores dentales y ayudar a prevenir la formación de caries en los dientes posteriores.

Te interesa  Prevención de caries en bebés: mejores prácticas

Deja un comentario